- El 71% de los hogares destina más del 30% de sus ingresos a pagar el alquiler, superando en la mayoría de los casos la proporción del 35% recomendada para evitar el sobreendeudamiento
- Quienes recortan otros gastos para pagar el alquiler están en torno al 20%, y los que recurren a ayuda de familiares o amigos son el 14,3%
- El 11,2% de los hogares vive con 1.000 euros al mes o menos
- El 21% de los hogares no ahorra nada a final de mes, y un 34% ahorra menos del 10%
- El 19% de los hogares reconoce haber recibido apoyo económico externo en el último año, situando a la Comunidad Valenciana como el segundo territorio en España donde esto sucede más
- Un 28% de los hogares no podría asumir un imprevisto de 5.000 euros, y el 10% ni siquiera podría afrontar uno de 1.000 euros
El 62,5% de los valencianos declara haber tenido que tomar alguna decisión residencial por el coste del alquiler. En concreto, las más frecuentes son mudarse a una vivienda más pequeña y económica (17,9%), empezar a compartir piso (16,1%) y trasladarse a las afueras (14,3%). Estos son algunos de los datos más destacados del V Observatorio Cofidis de Economía, Sostenibilidad y Nuevas Tendencias de los Hogares Españoles 2026, que pretende dar a conocer la realidad de los hogares españoles respecto a sus hábitos de consumo y gasto, además de cómo les afecta la actualidad.
El estudio se ha realizado entre población residente en España de 18 años y más, con una muestra aleatoria, estratificada y polietápica de 6.185 unidades. Este año, se han identificado más señales de fragilidad económica y menor margen financiero, ya que una parte relevante de los hogares llega a fin de mes con escasa o nula capacidad de ahorro y con dificultades para afrontar gastos imprevistos, en un contexto en el que la dependencia de redes de apoyo es cada vez más determinante.
Esfuerzos para pagar el alquiler
El impacto del precio del alquiler supone mayores esfuerzos para la población, con un 71% de los hogares valencianos que destina más del 30% de sus ingresos a costearlo, superando en la mayoría de los casos la proporción del 35% recomendada para evitar el sobreendeudamiento.
Los inquilinos quienes compensan el gasto reduciendo otras partidas del presupuesto se sitúan en torno al 19,6%. Tiene presencia igualmente el recurso del apoyo del entorno cercano, con los hogares que recurren a ayuda de familiares o amigos situándose en un 14,3%. Por otro lado, un 66% de los hogares tiene capacidad de pagar el alquiler únicamente con el salario. Además, los inquilinos y propietarios se han visto obligados a recurrir a entidades financieras o a tirar de ahorros para poder afrontar los gastos, lo que confirma la fuerte presión que ejerce la vivienda sobre el presupuesto familiar.
La situación de ingresos refleja igualmente un escenario de vulnerabilidad para una parte de los hogares, ya que el 11,2% vive con 1.000 euros al mes o menos.
Menor capacidad de ahorro y aumento de las redes de apoyo
La presión económica se traduce en una capacidad limitada para ahorrar a final de mes. El 21% de los hogares valencianos no ahorra nada, y un 34% ahorra menos del 10%. En paralelo, se consolida el papel del apoyo económico fuera del hogar, con 19,2% de los hogares reconociendo haber recibido apoyo económico externo en el último año, lo que sitúa a la Comunidad Valenciana como el segundo territorio de España donde esto sucede más, solo por detrás de Canarias (20,5%). Entre los hogares que reciben apoyo económico, buena parte lo utiliza para necesidades básicas (41,7%) como la alimentación y los suministros, y a continuación aparecen el alquiler o la hipoteca (21,7%).
La falta de margen económico también se observa en la capacidad de respuesta ante gastos no previstos. Un 28% de los hogares no podría asumir un imprevisto de 5.000 euros, y el 10% ni siquiera podría afrontar uno de 1.000 euros. A esto se añade que un 8% tendría dificultades incluso ante un imprevisto de 500 euros, reflejando la fragilidad financiera extrema de una parte considerable de la población.
El precio como principal freno para las decisiones sostenibles
En el ámbito del consumo responsable, el Observatorio señala que las decisiones vinculadas a la sostenibilidad se ven condicionadas por el coste. En particular, el 52% de los hogares valencianos identifica el precio como la principal barrera para elegir opciones sostenibles en alimentación. Pese a ello, la disposición al cambio es mayoritaria, pues solo el 8,3% afirma no estar dispuesto a modificar hábitos de consumo para ser más sostenible. La mayoría se muestra abierta a hacerlo si existe un retorno económico, ya sea mediante ahorro a largo plazo (38,5%) o ahorro inmediato (22,1%).
